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Gastos deducibles del autónomo: qué desgrava (y qué no) en 2026

Gastos deducibles del autónomo en 2026: los requisitos, qué puedes desgravar (suministros, dietas, cuota) y los que Hacienda te va a rechazar.

Por Álvaro Ferrer · 27 de julio de 2026 · 9 min de lectura

Gastos deducibles del autónomo: qué desgrava (y qué no) en 2026

La respuesta corta: los gastos deducibles del autónomo son los que están ligados a tu actividad, los tienes justificados con factura a tu nombre y los has anotado en tus libros. Si cumplen esas tres cosas, restan de tus ingresos y bajan lo que pagas de IRPF y, en su caso, el IVA. El problema no suele ser qué puedes deducir, sino creerte que "todo lo del negocio vale": hay gastos que Hacienda acepta sin discutir y otros que rechaza casi siempre. Aquí separo unos de otros para que no te lleves un susto en una revisión.

Un aviso: esto es información de un emprendedor a otro, no asesoramiento fiscal. Los límites y casos concretos (sobre todo casa, coche y dietas) tienen matices, así que confírmalos con tu gestor antes de aplicarlos.

¿Qué son los gastos deducibles del autónomo? Los tres requisitos

Antes de la lista, la regla, porque es la que decide todo. Para que Hacienda acepte un gasto (en estimación directa) tiene que cumplir tres requisitos a la vez:

  1. Estar vinculado a la actividad: que sea un gasto de tu negocio, no personal. Este es el filtro que más discusiones genera.
  2. Estar justificado con factura completa a tu nombre y con tu NIF. Un ticket simplificado normalmente no basta para deducir; necesitas factura completa (repasa qué datos lleva una factura).
  3. Estar registrado en tus libros de gastos e inversiones.

Y un cuarto muy recomendable en la práctica: pagarlo por la cuenta del negocio, para dejar rastro. No es un requisito legal en sí, pero un gasto pagado en efectivo y sin factura es papel mojado ante una revisión.

Los gastos que Hacienda acepta sin discutir

Estos son terreno seguro si cumplen los requisitos de arriba:

  • La cuota de autónomos (lo que pagas al RETA cada mes). Deducible al 100%.
  • La gestoría o asesoría que te lleva las cuentas.
  • Material y existencias: lo que compras para vender o para trabajar.
  • Servicios profesionales: diseñador, programador, abogado, publicidad.
  • Software y suscripciones de la actividad: tu programa de facturación, hosting, herramientas de IA, la plataforma de tu tienda.
  • Comisiones de las pasarelas y marketplaces (Stripe, PayPal, la comisión de la plataforma).
  • Formación relacionada con tu actividad.

En todos, la clave es que el gasto sea de verdad de la actividad y tengas la factura. El café que te tomas trabajando no cuenta; el curso que te forma para vender mejor, sí.

Los gastos con truco: casa, coche y dietas

Aquí es donde Hacienda afina y donde se cometen los errores caros. No es que no se puedan deducir, es que tienen reglas propias:

  • Suministros de casa (luz, agua, gas, internet) si trabajas desde tu vivienda: puedes deducir el 30% de la parte proporcional a los metros que dedicas a la actividad. Es decir, primero calculas qué porcentaje de tu casa usas para trabajar y, sobre ese porcentaje de la factura, deduces el 30%. Requisito imprescindible: haber declarado esos metros afectos en el modelo 036. Sin esa declaración censal, Hacienda tumba la deducción.
  • Manutención (comidas trabajando): deducibles con límites estrictos. Como máximo 26,67 € al día en España (48,08 € en el extranjero), solo en establecimientos de hostelería y pagando con tarjeta, nunca en efectivo. Guarda la factura y el justificante del pago.
  • El coche: para la mayoría de autónomos, el vehículo y su gasolina no son deducibles en el IRPF salvo que esté afecto al 100% a la actividad (algo que Hacienda solo presume en casos como transportistas, comerciales o autoescuelas). En el IVA se admite normalmente deducir el 50%. Si usas el coche para tu vida y para el negocio a la vez, casi seguro que no cuela en el IRPF.

Y si no tienes factura de todo: los gastos de difícil justificación

Un alivio para los gastos pequeños que no puedes documentar. En estimación directa simplificada existe un porcentaje de gastos de difícil justificación: puedes deducir un 5% del rendimiento neto previo, con un tope de 2.000 € al año, sin necesidad de facturas. Es un cajón pensado justo para esos gastos menudos del día a día que no acabas justificando con papel. No tienes que sumarlos uno a uno: se aplica ese porcentaje directamente.

Cómo no meter la pata con los gastos deducibles del autónomo

La lógica para no equivocarte es sencilla: ante cada gasto, pregúntate si es de la actividad, si tienes factura completa a tu nombre y si puedes demostrar que lo pagaste. Si las tres respuestas son sí, adelante; si una falla, mejor no lo deduzcas, porque en una revisión te lo quitarán y con recargo. Ese IVA soportado que sí es deducible te lo descuentas además en el modelo 303, y el conjunto de tus gastos baja el rendimiento sobre el que calculas el pago fraccionado del IRPF. Bien llevados, los gastos deducibles del autónomo no son un truco para pagar menos, son pagar exactamente lo que toca, ni más ni menos. Y desde el primer día conviene apoyarte en un gestor y llevar el registro al día, como parte de estar bien dado de alta.

Preguntas frecuentes

¿Qué requisitos tiene un gasto para ser deducible?

Tres a la vez: estar vinculado a tu actividad, estar justificado con factura completa a tu nombre y con tu NIF (no basta un ticket), y estar registrado en tus libros de gastos. En la práctica conviene además pagarlo por la cuenta del negocio para dejar rastro. Si falta alguno, Hacienda puede rechazar la deducción.

¿Puedo deducir la luz y el internet si trabajo desde casa?

Sí, pero con regla propia: deduces el 30% de la parte proporcional a los metros de tu casa que dedicas a la actividad, y solo si has declarado esos metros afectos en el modelo 036. Sin esa declaración censal previa, la deducción de suministros no se admite.

¿Es deducible el coche para un autónomo?

En el IRPF, para la mayoría no, salvo que el vehículo esté afecto al 100% a la actividad (transportistas, comerciales, autoescuelas y casos similares). En el IVA se suele admitir deducir el 50%. Si usas el coche también para tu vida personal, normalmente no es deducible en el IRPF.

¿Puedo deducir gastos sin factura?

Con carácter general no, necesitas factura completa. La excepción son los gastos de difícil justificación en estimación directa simplificada: un 5% del rendimiento neto, con un máximo de 2.000 € al año, que se deduce sin facturas para cubrir pequeños gastos cotidianos. Para el resto de gastos deducibles del autónomo, la factura completa a tu nombre es innegociable.